
En mi mundo latino, se sabe muy bien que desde que nacemos nuestras vidas se centran en torno a Mamá. Por supuesto, papi es importante—en ocasiones tal vez—pero ¿y Mamá? En general, Mamá es nuestra diosa, lo máximo y más profundo de nuestras vidas.
La veneración que se les tiene a las mamas en mi cultura procede de la influencia universal del catolicismo en Latinoamérica. Durante siglos, María, la madre terrenal de Jesús, o la Santa Madre de Dios (en dependencia de las diferentes creencias) ha sido el modelo por el que se mide y se inspiran las madres latinas, incluso sin proponérselo.
Aunque tal veneración nos beneficia, la otra cara del asunto es que los padres latinos no influyen en las familias y los niños tanto como debían. De alguna manera pienso que es injusto para las madres latinas, porque asumen una responsabilidad mayor (la parte más ardua de la veneración cultural que reciben) y además, los hombres no son tan responsables en su papel de padres como debería ser. (más…)





