Uno de mis tesoros más preciados en la Tierra es mi viejo libro de trabajo de preescolar que mi abuela Margarita, y posteriormente mi difunto padre, preservaron para mí. Este colorido libro de trabajo tiene todos mis primeros dibujos (a estas alturas también puedo dibujar) y contiene detalles de la clase de niño que fui a los cinco años. El tipo de recuerdos que valoramos especialmente cuando se cumplen los cuarenta, como es mi caso.
A propósito de esto, el otro día mi esposa Angela redactó una biografía de Briani, (más…)




