Detesto tanto las malas palabras, especialmente en boca de los niños, que en casa mis hijos ni siquiera pueden decir “pedo” ni tampoco “se tiró un viento”. Desconozco lo que pueda pensar, pero esta palabra en particular es una de las que considero más detestable porque he estado presente cuando algunos niños han abochornado a sus padres en público por “tirarse un pedo”.
Estoy consciente de que esta historia es un poco subida de tono para un sitio Web dedicado a la crianza como el mío, pero es un hecho real, y así debemos tratarlo. A los padres, yo me excluyo, POR SUPUESTO, se les escapan gases, y con bastante frecuencia. Es un problema de los papas, porque, aunque algunas mamás lo hacen con más asiduidad de lo que se ha detectado, los hombres confrontan más problemas con los gases, porque, simplemente, son varones. Los hombres comemos más.
Antes de que llegue a pensar que esta historia de los gases es demasiado anodina, le aseguro que no lo es. Pero hay un método de solución para esta locura de olores Fuertes. En mi caso, he creado un sistema para que los niños no usen la temida palabra que empieza con P (la de los pedos) en público, y especialmente para que no me abochornen si algún día me siento mal del estómago. El truco es que, en nuestra familia, cada vez que se vaya a utilizar una broma con o acerca de alguien que se lanzó un pedo, la palabra que usamos es “cocodrilo”.
“Cocodrilo” es como una palabra mágica y prácticamente a prueba de tontos, porque si hay otras personas presentes y usted y/o sus hijos se acusan mutuamente del hecho vergonzoso, todo lo que oirá es “te tiraste un cocodrilo”, lo cual suena en inglés más ridículo aun, porque se traduce a “You did Crocodile”. ¿Se imagina lo chévere que es este truco de crianza, verdad? ¿A quién se le ocurriría que uno de sus hijos (o uno de nosotros, los adultos) bromee con el otro acerca de un “cocodrilo” cuando en realidad se están acusando mutuamente de dejar escapar un pedo?
Por supuesto, nadie se enterará JAMAS de lo que quiere decir realmente “cocodrilo”, a menos que haya leído esta historia. Pensándolo bien, ahora que conoce la palabra secreta familiar como sinónimo de “pedo”, voy a tener que cambiarla. Tal vez la nueva palabra que usaremos podría ser “lechuza”.
Tags: cocodrilo, code words, crocodile, crude words, curse words, farting, farts




