¿Conoce el lenguaje de amor de su hijo?

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Hace varios años, la esposa de mi pastor les contaba en la iglesia un grupo de matrimonies una historia acerca de una rara discusión que había tenido con el reverendo.

La pareja estaba casi recién casada, y un día ella decidió darle una sorpresa “sexy” para cuando su esposo regresara a casa. Para que el pastor se sintiera romántico, su esposa le pidió que se sentara en la silla de extensión y comenzó a darle un masaje en el cuero cabelludo.

Como al principio no sabía qué estaba ocurriendo, y algo molesto porque su esposa estaba desordenándole el cabello, el pastor dijo: ¿Qué estás haciendo?”.

“Sólo estoy tratando de demostrarte cuánto te quiero, mi amor”.

“Está bien. Aprecio lo que haces, pero DETESTO que me toquen el pelo. ¿Por qué no me das un masaje en los pies?”, le dijo el pastor.

Como podrán imaginar, aquella cita “sexy” tuvo un final desastroso para la pareja, pero cuando se disipó el enojo, leyeron juntos el libro The Seven Love Languages donde descubrieron que lo que para uno pudiera significar “Te amo”, no le dice necesariamente “Te amo” al otro. Una persona habla el lenguaje del amor dando masajes en el cuero cabelludo, mientras que para la otra vale un masaje en los pies.

Esta anécdota sigue dotando de experiencia mi vida, no sólo como esposo, sino también como padre de tres hijos.

Como padre, me esfuerzo enormemente para aprender el lenguaje amoroso de cada uno de mis hijos. Esto ha sido generalmente fácil hasta ahora, porque sus edades son bastante cercanas (2, 6 y 10) de manera que les siguen gustando casi las mismas cosas (Chuck E. Cheese, Toys”R”Us y las películas). Sin embargo, sé que en la medida que vayan teniendo más edad el proceso va a resultar más arduo.

Mi hijo está convirtiéndose en un gran aficionado a los deportes, mientras que a mi hija mediana le importan un comino los deportes, y está pasando por una etapa de princesa de Disney y muñeca Barbie a todo dar. La diferencia de gustos y pasatiempos se hace mayor entre ellos, por lo que mi desafío es estar al tanto de sus puntos de pasión, y usarlos para expresarles cuánto los quiero.

Los padres y las madres tienen diferentes métodos para enfrentar este proceso. Por ejemplo, a mi esposa le encanta sorprender frecuentemente a los niños con ropas nuevas y “bonitas” o juguetes únicos que “descubrió” en la tienda, una práctica muy próxima al gasto desenfrenado que me tiene loco. Aunque no me gusta lo que hace, hay que dejarla tranquila porque es su estilo y le funciona.

Por suerte, mi esposa es lo suficientemente inteligente como para respetar mi estilo de amar a mis hijos, pero que es opuesto a lo que les he oído decir a muchas mujeres. Muchas madres que conozco—y especialmente ex esposas—se quejan de que el padre de sus hijos “es insoportable” o no les demuestra amor a sus hijos.

Cuando analizo la cuestión con mayor profundidad, veo que a menudo que las mujeres dicen eso porque los padres expresan el amor a sus hijos de forma diferente a ellas. Por ejemplo, una de las esposas de mi familia vino a quejarse en cierta ocasión de que su marido, siempre ocupado, es un padre terrible porque trata de  compensar el tiempo que no les dedica a los niños “sobornándolos” con juguetes.

“¿A los niños les molesta que los lleve a comprar juguetes?”, le pregunté.

“Por supuesto que no. Les encanta”, respondió con enojo.

“Bueno”—le dije–, “respeta el lenguaje amoroso de tu esposo porque a él le funciona. Tus ocupaciones te permiten dedicarles tiempo a los niños, pero las suyas no, así que no le impongas tu forma de querer a los niños”.

Mientras decía esto a mi familiar, recordé que mi padre hacía lo mismo conmigo. Como no lo veía a menudo porque mis padres estaban divorciados y yo vivía con mis abuelos, todos los viernes en la noche mi padre me recogía para pasar juntos el fin de semana, y me llevaba a comer hamburguesas y me regalaba un juguete encantador comprado en un 7-Eleven o en una tienda The Little General.  Papá+Comida+Juguetes equivalía a Amor, y eso nos funcionaba bien a ambos.

Desconozco cuál es el lenguaje amoroso de su hijo, pero es muy probable que evolucione. Tal y como la esposa del pastor descubrió, podría ser muy diferente a lo que usted piensa que debía ser. Este proceso de estudiar el lenguaje del amor de su hijo dura toda la vida y no será cosa fácil. Pero si aprende a descifrar el lenguaje amoroso de su hijo o hija, encontrará con frecuencia una forma de conectarse con él o ella, independientemente de la edad que tenga.

¿Cuál es el lenguaje amoroso de su hijo o hija?  ¡Cuéntenos sus anécdotas, por favor!

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Comments on this entry are closed.

  • http://www.mommafindings.com Sara@MommaFindings

    I have every single book about love languages. Seriously. No, I’m no weirdo, but it’s interesting how all three of my children can be so dramatically different. I like words of affirmation. I want my husband and those around me to tell me I’m doing a good job and it encourages me to do even better. My husband is an “Acts of Service” kind of guy. That’s how he shows love and that’s how he wants to be shown love.

    Like you said, our children’s love languages will change as they mature, but I also like to think my husband’s love language will change as well through each stage of our life. :)

  • Mario Fernandez

    I thought that was a wonderful point about the story of you and your father.

  • PapiBlogger

    Sara, my wife is like that too. I’m the one who’s verbally expressive and she shows it through her own acts of love :-)

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