Día 7 del Viaje Familiar de Miami a Alaska: crisis y caos en el PapiMobile

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El quinto día del Día del Viaje Familiar “Making Memories” resultó realmente UN VERDADERO INFIERNO. Todo lo que pudiéramos haber hecho mal se duplicó con creces.

There's a story behind these oven mitts.

Dolores por partida doble

Los problemas comenzaron en Memphis cuando mi esposa se despertó con un gran dolor de muelas. Desde el Reino Mágico se había sentido ligeramente adolorida pero la cosa empeoró hasta hacerse tan insoportable que su dentista le recomendó hacerse un tratamiento urgente de conducto radicular.

En sincronización perfecta, mi hijo comenzó a caminar como si fuera un vaquero. Pensábamos que estaba bromeando o exagerando algún tipo de ligera irritación de su eczema, hasta que nos dimos cuenta que se le había desprendido la piel de la parte trasera de las piernas, entre los muslos y en la parte interior de los brazos, e incluso en su cara y parte de las orejas.

Aparentemente, el calor superior a los 1000F que padecimos en Tupelo y en Memphis los dos días anteriores lo afectó grandemente, y parecía como si la piel estuviera cayéndosele a pedazos. Y para empeorar las cosas, le picaba y se rascaba tan ferozmente que no le hacía efecto ninguna dosis de Benadryl ni otros ungüentos. Mi hija Elena y yo ejercíamos sobre él una continua vigilancia de Patrulla Anti-Rascado (le dábamos un manotazo cada vez que intentaba hacerlo) hasta que le compre dos enormes guantes protectores rojos para el horno a fin de obligarlo a que los usara todo el tiempo. Parecía una langosta.

La situación de Jonathan era tan seria que decidimos comunicárselo a su mamá y a nuestra familia en Miami. Si conoce a las familias hispanas, sabrá lo que puede ocurrir en una situación como ésta. En breve todos estaban al corriente y cada uno nos daba un consejo diferente. Su mamá y sus abuelos estaban comprensiblemente preocupados y llamaban cada cinco minutos en la medida que la presión y el pánico iba haciéndose mayor en nuestro PapiMobile.

Preguntas difíciles
E
n medio del drama, nos planteamos varias preguntas y dilemas:

-¿Nos deteníamos inmediatamente, en medio de quién sabe dónde en Kansas para que Jonathan recibiera atención médica un domingo en la noche donde seguramente habría pocos médicos de guardia?

- ¿Avanzábamos un poco más, intentando evitar que Jonathan confrontara más problemas de la piel tratando de que mejorara en un momento que no estábamos realizando actividades al aire libre?

- ¿Llevaríamos a Angela Y A Jonathan para darles atención médica simultáneamente en algún sitio, idealmente en Colorado Springs, Colorado, a un día de camino?

Sin conocer la gravedad de la situación médica de Jonathan, mi ex esposa y yo analizamos la posibilidad de hacer que ella viniera en avión a Colorado Springs para llevarse a Jonathan de regreso a Miami, una posibilidad que nos aterraba por lo deseoso que estaba el niño de hacer este viaje. Si teníamos que hospitalizarlo, lo cual era una preocupación fundamental de que podría ser un problema en todo el cuerpo que nos obligaría a reformularlo todo

Amenaza de amputación de un dedo índice

Y en medio de tantas preocupaciones, del llanto ocasional de Jonathan y de las llamadas nerviosas desde Miami, casi llegando a la frontera entre Kansas y Colorado la situación escaló a algo mucho peor. Al tratar de limpiarse sus lesiones, Jonathan intentó sacar de su envase una servilleta Wet Ones y el dedo índice de su mano derecha se le quedó atascado en la tapa.

Jonathan comenzó a llorar y a gritar a todo pulmón: “OUCH, OUCH, OUCH, se me trabó el dedo. Se me trabó el dedo y van a tener que cortármelo.”  Mi esposa detuvo el PapiMobile en la cuneta mientras tratábamos de sacarle el dedo a Jonathan de la cortante tapa plástica. Los extremos puntiagudos de la tapa parecían estar insertados firmemente en el dedo, cuando un oficial de patrulla de carreteras de Kansas detuvo su automóvil para ofrecernos ayuda. Le dijimos “Gracias oficial, pero tenemos todo bajo control”.

Veinte minutos más tarde Angela y yo seguíamos en la cuneta tratando de destrabarle el dedo a Jonathan y oficial regresó. “¿Podemos ayudarle en algo?”, dijo. Esta vez aceptamos su oferta, y el resto de la historia es este video breve sin editar, el cual, si conocen lo amante de las bromas que es Jonathan, estarán de acuerdo en que merece que ustedes lo vean.

Niebla y cansancio

A pesar de nuestro ritmo agresivo y los grandes deseos de llegar a Colorado Springs lo antes posible, las horas de camino y niebla nos obligaron a hacer una pausa para descansar en un paradero de camiones. Le sacamos los guantes protectores a as Jonathan, reclinamos los asientos del PapiMobile para descansar, y lo próximo que sabrán es que dormimos toda la noche entre camiones y camioneros, en un paradero de Kansas.

Consejo de vacaciones Disney del día

Los problemas médicos que sufrimos en el camino resaltan la importancia de viajar siempre con un seguro de emergencia. O sea, que además de tener un buen botiquín de primeros auxilios también necesitan llevar toda su información médica, de su médico y del seguro de todos los pasajeros del vehículo. Además, es necesario verificar si su seguro tiene cobertura nacional, y bajo cuáles circunstancias.

 

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Comments on this entry are closed.

  • Grandma Yolanda

    Of course we were worry!!!It surely could have become worse…if the much needed treatment would had not been given..

  • Babybluemari

    Pobresito Jonathan…I think we all know how all that could’ve been avoided(!);nevertheless, I’m glad it’s all behind us and that he is healed so he can have some fun! ;)

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