Ha transcurrido más de un año desde que encarné esta persona digital llamada PapiBlogger. Francamente, como PapiBlogger refleja realmente quién soy como padre y esposo, hoy, en conmemoración de la Semana del Día de los Padres (así es, amigos, los papis blogueros tienen una semana completa de homenaje) pensé darles a todos una perspectiva de lo que implica ser el primer papi bloguero latino.
Es como llevar faldas. Lo primero que aprendí como papi bloguero es que hay que sentirse confiado entre mujeres, porque el mundo de los blogs –tanto el hispano como los demás – está dominado por las mamás. De eso me di cuenta enseguida cuando, a poco de inaugurar PapiBlogger, fui invitado a asistir a un evento promocional en Miami, patrocinado por una importante compañía de alimentos, y fui el UNICO papi bloguero latino en un grupo de otras 30 blogueras latinas. El evento, de temática femenina era magnífico, y las blogueras fueron super acogedoras, pero les mentiría si no les dijera que me sentí como un hombre con una falda escocesa en medio de un grupo de caballeros de esmoquin.
Se buscan: padres latinos. Muchas personas me atribuyen más crédito del que merezco por ser el “primer” PapiBlogger, pero eso no era realmente lo que tenía planificado hace un año cuando comencé, y un año después, no pensaba que sería cierto. Tal vez mi propio “incidente con faldas” explica por qué tener un blog como papi no es lo máximo. Probablemente sea porque para muchos latinos es más sensual hablar de temas como cultura, política, tecnología, comida, deportes o mercadotecnia. Cualquiera que pueda ser la causa, quiero decir que NECESITAMOS más padres latinos para que hablen regularmente en un blog acerca de sus métodos y experiencias de crianza. Si esto le describe y todo lo que necesita es una plataforma para, por lo menos, poner a prueba sus destrezas de “Papi” escritor, considere esto una invitación personal. Yo le ayudaré a comenzar.
No, nunca he sido ese tipo de “Papi”. Cada vez que conozco a otros latinos y les digo que yo soy PapiBlogger, casi siempre se sonríen, porque la palabra “Papi” en español tiene también acepciones correspondientes a las relaciones amatorias y al juego de azar. Que quede claro, nunca he sido ESE TIPO de Papi. (Si hubiese jugado alguna vez, con toda seguridad no lo hubiera negado porque lo importante de blog es decir la verdad).
Soy un padre imperfecto y con defectos. Algunas personas que me conocen como PapiBlogger también tienen ciertas expectativas al respecto. No salen a la luz pero sé que están ahí, y en ocasiones se muestran en formas bien raras. Por ejemplo, hace un par de meses estaba en un acalorado debate de crianza con una mujer de mi familia, cuando, de repente, ella me propinó verbalmente “un golpe bloguero bajo”: estaba tan enojada por lo que le dije, que sacó a relucir al pobre al pobre PapiBlogger. “¿Y TIENES EL ATREVIMIENTO DE PROCLAMARTE PAPIBLOGGER?”, ME DIJO. Sí, pero excuuuuuuuuuuúsame por no estar de acuerdo contivo. Nunca dije que PapiBlogger fuera perfecto.
PapiBlogger me ha ayudado a ser mejor padre y esposo. Todo lo que hago y escribo como papi y padre en general, me ha ayudado a ser un hombre más complete que si no hubiera tenido esta iniciativa. Es una afirmación muy notable pero cierta, porque siento una presión especial y buena por ser PapiBlogger. Estar en el “negocio” de crianza me alerta y me hace más consciente de la sabiduría amplia y colectiva que muchos otros papis y mamis excelentes comparten en la Web.
Además, recibes por correo cosas buenas y gratuitas. Al igual que la mayoría de los papis blogueros, PapiBlogger hace reseñas de productos con regularidad. Claro, es uno de los mejores beneficios para todos los blogueros. El año pasado me ofrecieron tantas cosas magníficas que no hubiera recibido de otra manera. Pero, ¿es fácil mantener un blog? No, para nada. Puede ser bien abrumador, y en ocasiones, francamente, uno se siente como que no tiene nada original que decir. ¿Vale la pena? Absolutamente. Ha sido una experiencia magnífica que nos ha ayudado a mi familia y a mí en tantas formas, e incluso ha dado como resultado que hagamos cosas realmente increíbles y que nosh an cambiado la vida, como el viaje familiar de 12,000 millas que hicimos el año pasado, y que volveremos a repetir este año, pero de Miami a Alaska.
Ahí tienen amigos, PapiBlogger diciéndoles las cosas tal y como son. Ser papi bloguero es una de las cosas más valientes y locas que haya hecho en mi vida, y en el nuevo año de bloguero, si Dios quiere, prometo llevar a PapiBlogger a un nivel superior. ¡Feliz Día de los Padres!
Tags: Father's Day, Hispanic dads, Latina mom bloggers, Latino fathers





