Día 17 del Viaje Familiar de Miami a Alaska: Vuelo y caminata en los glaciares de Skagway

1 Flares 1 Flares ×

Majestuoso. Extraordinario e inspirado por Dios. Emocionante.

No hay fotos ni palabras que puedan describir la insondable belleza que nuestra familia apreció en Skagway, Alaska en el día 17 de nuestro histórico viaje de Miami a Alaska.


Briani sat next to me for our flight to the Meade Glacier.



I

No soy novato en cuestiones de helicópteros. En mi vida he participado en algunos sobre el Gran Cañón (tres veces), Mount St. Helens y Maui pero nada se compara con nuestra excursión aérea y terrestre en helicóptero a Skagway a bordo de Temsco Helicopters, Inc.

Lo que le dio su carácter extraordinario a este viaje en helicóptero no sólo fue que volamos sobre maravillosas vistas de montañas nevadas, árboles, lagos y rocas escabrosas, sino que también nuestro piloto voló lo más cerca posible a los mismos, para que pudiéramos verlos en sus máximos detalles, algo que nunca antes me había ocurrido.

Veinte minutos después, el factor de perfección de nuestra excursión se elevó a sus niveles más altos cuando nuestro helicóptero aterrizó sobre un glaciar auténtico, Meade Glacier.

Estábamos casi totalmente preparados para esta parte de nuestra excursión, equipados con vaqueros, suéteres e incluso botas para hielo. El único problema es que se nos olvidó algo que es realmente sagrado: los guantes.

Mi normalmente hiperpreparada esposa pagó un gran precio por esta omisión. En cuanto salió del helicóptero resbaló y se rasgó parte de su mano derecha con el hielo. Nuestra pobre guía salió corriendo a buscar el botiquín de primeros auxilios y se dedicó a curarle la mano, mientras los niños y yo los mirábamos y no nos quedó más remedio que reírnos por tener que ser objetos de atención médica constante ¡en tierra, por mar, y ahora en los hielos del glaciar!

 

En cuanto le curaron la mano a mi esposa, comenzamos a caminar con cautela sobre el glaciar, una sensación exactamente similar a caminar sobre cubos de hielo, no sobre nieve. Una fría y persistente brisa del valle y congelada por el glaciar, combinada con nuestra falta de guantes, nos hizo sentir mucho más frío, pero lo que estábamos viendo era tan hermoso que incluso nuestra parvulita resistió valientemente las bajas temperaturas.

Aguas cristalinas

Una de las mejores cosas que implican estar en la cima de un glaciar es también la presencia de corrientes de agua cristalina. La herida de Angela nos recordó que caminar sobre un glaciar exige cautela, no sólo porque se corre el riesgo de resbalar y rasgarse una parte del cuerpo, sino que además, en algunos sitios por los que se podría caminar accidentalmente podrían abrir súbitamente un hoyo, a cientos de peligrosos pies de profundidad.

 

Entre las cosas más agradables que hicimos durante nuestros 40 minutos sobre el glaciar fue colocar nuestras manos ateridas en uno de los arroyos gélidos del glaciar para beber agua cristalina, que nos supo tan limpia y prístina como su apariencia.

“Plankiando” al estilo glaciar

Por supuesto, ninguna visita a un gigantesco glaciar estaría completa sin un buen “plankeo” a la antigua, por lo que mi hijo Jonathan y yo nos acostamos, rígidos como tronco en el hielo, y “plankiamos” justo en medio de la ártica Alaska. Nuestra guía no tenía absolutamente la menor idea de lo que estaba viendo, lo cual convirtió el “plankeo” en una travesura especial para nosotros.

 

White Pass Railroad & Yukon Route

Nuestro día comenzó con un viaje en tren a bordo del Our White Pass Railroad & Yukon Route.

Este ferrocarril estrecho, construido en 1898 durante la fiebre del oro en el Klondike, es una Obra Histórica de la Ingeniería Civil Internacional, calificación que comparte con el Canal de Panamá, la Torre Eiffel y la Estatua de la Libertad.


Cuando estaban construyendo el ferrocarril WP&YR la obra se consideraba una tarea imposible, pero se abrió paso literalmente a golpe de dinamita por las montañas costeras en sólo 26 meses.

Si usted es aficionado a los trenes históricos, o simplemente le interesa tener un avance de las vistas que circundan a Skagway, este viaje es una opción rápida y agradable para la familia (si tiene una parvulita hiperactiva, tendrá que coordinar previamente un asiento para bebitos, o no hacer el viaje).

El recorrido de dos horas en tren es la excursión terrestre más popular en Alaska, y atrae a más de 360,000 pasajeros en la estación turística de mayo a septiembre, y opera en las primeras 67.5 millas de la extensión original de 110 millas de la línea.

El WP&YR asciende unos 3,000 pies en sólo 20 millas y cuenta con giros sobre barrancos de 16 grados, dos túneles y numerosos puentes convencionales y de caballete.

Skagway

Skagway es un pueblito supuestamente próspero, tan pequeño que se puede ver el final de sus calles desde la proa del Disney Wonder.  La ciudad portuaria cerró tan rápido como surgió a principios de la década de 1890, durante una breve fiebre del oro en Alaska. Entre nuestro viaje en helicóptero y en tren, casi no nos quedó tiempo para visitar Skagway, pero la misma tiene magníficas joyerías (cosa común en Alaska), un museo dedicado a la fiebre del oro con un recuento de la cruda historia del pueblo, e incluso dos restaurantes indios. Sólo tuvimos tiempo de cenar en uno de ellos, y tomar un par de fotos antes de volver al barco.


1 Flares Twitter 0 Facebook 1 Pin It Share 0 Google+ 0 1 Flares ×

Comments on this entry are closed.

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100002374535361 Yissele Shirley

    Wow!!! Awesome! I Like your pics and trip! Congrats! ;D

  • ABUEKLA YOLANDA

    fANTASTIC VIEWS AND EXPERIENCE… IT LEFT ME WITHOUT WORDS!!

  • Anonymous

    gracias! We’re working on some video stuff too but the Internet connection for the past two weeks has been beyond awful!

1 Flares Twitter 0 Facebook 1 Pin It Share 0 Google+ 0 1 Flares ×